La Trampa del Exceso: Por qué mientras más larga es tu explicación, más grande es tu mentira

Durante años, fui el rey de los párrafos interminables. Si llegaba tarde, si no cumplía una promesa o si tomaba una decisión que sabía que a otros no les gustaría, soltaba una avalancha de razones, excusas y contextos innecesarios. Creía que si hablaba lo suficiente, podría marear a la otra persona (y a mí mismo) hasta que la falta original quedara sepultada bajo un montón de palabras.

Leer más
Luis Mendez