La Dieta de Opiniones: Los Únicos 3 Tipos de Personas a los que Deberías Escuchar

Fui el pendejo que le pedía consejos de dieta al que no se cuidaba, consejos de amor al que vivía en el drama y consejos de dinero al que no sabía ahorrar.

Tenemos la mala costumbre de pedir opiniones a quien tenemos cerca, solo por cercanía, no por autoridad. Pero la opinión es gratis, mientras que la dirección correcta vale oro. Si dejas que cualquiera siembre ideas en tu cabeza, terminarás viviendo la vida confundida de los demás en lugar de la tuya.

Para proteger tu destino, solo hay tres filtros. Si la persona no encaja en uno de estos tres, sonríe, asiente y sigue tu camino.

II. Los Tres Mentores Reales

1. El que es Ejemplo (El que ya lo construyó)

No le pidas a alguien que te enseñe a montar un negocio si nunca ha pagado una nómina. No pidas consejos de crianza a quien no tiene una relación sana con sus hijos. Si no lo ha hecho, no puede enseñártelo. El éxito deja huellas, y tú necesitas a alguien que ya conozca el terreno. La teoría sin práctica es solo ruido.

2. El Anti-Objetivo (El que resurgió del fracaso)

Busca mentores que la vida haya golpeado fuerte, pero que sigan de pie. El éxito absoluto a veces es ciego, pero el fracaso es un maestro implacable. El que perdió todo y se levantó conoce los atajos, las trampas y los peligros que el que siempre ha ganado no puede ver. El éxito suele esconderse detrás de las lecciones del fracaso; escucha al que tiene cicatrices, no solo al que tiene trofeos.

3. El que te habla con la Verdad (El que te incomoda)

Huye de los "aplaudidores" profesionales. El crecimiento no viene de que te digan lo bonito, sino de que te reten y, muchas veces, te confronten. Necesitas a esa persona que te diga lo que no quieres escuchar, esa que te señala el punto ciego y te obliga a mirarte al espejo. Si el consejo no te incomoda un poco, probablemente no te está haciendo crecer.

III. El Arte de Filtrar a "Todos los Demás"

¿Qué pasa con el resto? Con el tío que critica tus metas, el amigo que juzga tus decisiones o el desconocido de internet que emite juicios sobre tu vida.

La respuesta es simple: Nada.

No tienes que pelear, ni debatir, ni convencerlos de tu punto de vista. El autocontrol (del que hablamos antes) consiste en entender que su opinión no es tu realidad. Si ellos no son ejemplo, no han resurgido de las cenizas o no tienen la honestidad de confrontarte para tu bien, su voz debe ser procesada como ruido blanco.

IV. La Lección del Ex-Pendejo: Cuida tus Oídos

Si hoy te doy un consejo inteligente, es porque fui el pendejo que intentó complacer las opiniones de personas que ni siquiera admiraba.

Tu vida es un proyecto demasiado valioso para que el plano lo dibuje un aficionado.

  1. Audita tu círculo: Mira a quién le estás pidiendo consejo hoy. ¿Tienen los resultados que tú quieres?

  2. Valora la confrontación: Si alguien que te ama te dice una verdad incómoda, agradécele. Esos son los espejos que te ahorran años de errores.

  3. Aprende a decir "gracias por tu opinión" y soltarla: No es mala educación, es higiene mental.

Recuerda: la gente te dará consejos basados en sus propios miedos, limitaciones y fracasos no resueltos. No los tomes como una guía, tómalos como lo que son: su historia, no la tuya.

Luis Mendez