Soltar no es rendirse: Es dejar de pelear contra la realidad (y ganar)
El Error: Creer que "Aguantarse" es Fortaleza
Fui el rey de los nudillos blancos. Mi pendejada favorita era creer que "soltar" era de débiles, de gente sin carácter o de perdedores que tiran la toalla. Pensaba que la madurez consistía en apretar los dientes y forzar las cosas hasta que salieran como yo quería.
Me aferré a relaciones que ya eran cenizas, a negocios que eran un pozo sin fondo y a versiones de mí mismo que ya no existían. Gasté una energía sobrehumana tratando de que la realidad se arrodillara ante mis deseos. ¿El resultado? Un agotamiento crónico y un resentimiento contra la vida porque no cooperaba con mis caprichos.
La Paz de la Rendición Estratégica
Tardé años en entender que soltar es, simplemente, la forma en que declaras que estás de acuerdo con la realidad.
La realidad no es tu enemiga, pero es terca. Si el río fluye hacia el sur y tú nadas hacia el norte porque "crees que deberías estar en el norte", no eres valiente; eres un pendejo cansado. Soltar es decir: "Ok, el río va hacia el sur. Voy a dejar de pelear con el agua y ver a dónde me lleva esto".
Soltar no significa que te deja de importar o que olvidas lo que pasó. Significa que dejas de invertir energía en intentar cambiar un pasado que ya fue o un presente que no puedes controlar. Es aceptar el "No" de la vida sin sentir que es un insulto personal.
El Alivio de Abrir las Manos
¿Has intentado cargar algo pesado con los puños cerrados por mucho tiempo? Te duelen los tendones, los hombros y la espalda. Lo curioso es que, a veces, el objeto ni siquiera es tan pesado, lo que te mata es la tensión de no querer soltarlo.
Cuando sueltas esa expectativa, esa persona que ya se fue o ese error que cometiste hace cinco años, lo que realmente estás soltando es la tensión. Estás dejando de intentar sostener un mundo que se sostiene solo. Estás aceptando que las cosas son como son, y no como tu ego dice que deberían ser. Y en ese "estar de acuerdo con la realidad" es donde finalmente encuentras el aire para respirar.
La Lección del Ex-Pendejo
Si hoy te comparto esto, es porque yo fui el pendejo que pensó que si soltaba el control, el universo se iba a desmoronar. Spoiler: El universo siguió girando, y yo por fin pude dormir.
Deja de discutir con los hechos: Si ya pasó, ya pasó. Si no te quieren, no te quieren. Si fallaste, fallaste. Discutir con la realidad es la forma más estúpida de perder el tiempo.
Suelta el "Debería": Esa palabra es el pegamento que te mantiene atado al sufrimiento. "Debería ser diferente", "Debería haberme dicho...". Cambia el "debería" por "es". Es así. Y respira.
Acepta el vacío: A veces nos da miedo soltar porque no sabemos qué vendrá después. Pero recuerda: para recibir algo nuevo, primero tienes que tener las manos vacías.
Soltar no es un acto de cobardía, es el acto de humildad más grande que existe. Es reconocer que no eres el arquitecto del destino de nadie más que del tuyo, y que tu único trabajo es aprender a fluir con lo que la vida te pone enfrente.
🍻 ¡Y Ahora te Toca a Ti!
¿Qué estás sosteniendo hoy con tanta fuerza que te están sangrando las manos? ¿Qué pasaría si hoy simplemente decides estar de acuerdo con la realidad y dejas de pelear?